Llego el padre cansado a la casa y su hijo de 7 anos se le acerca.
-Dime papa cuanto ganas?- le pregunto con timidez
El hombre le miro sorprendido y algo molesto con la pregunta. De forma brusca le contesto.
-Y para que quieres saberlo muchacho? vamos vete a dormir que ya es tarde y no me molestes mas que quiero ver la tele.
El nino se fue muy triste a su habitacion. Minutos despues, el padre arrepentido por la forma brusca en que le trato fue a verle. El nino no dormia aun.
-Hijo disculpame, la verdad llegue algo cansado y por eso me comporte asi, dime hijo por que la pregunta?
-es que mi abuela me regalo un dinero y queria ver si me alcanzaba para pagarte una hora de tu trabajo y asi puedes estar un ratico conmigo...
Muchas veces los padres pensamos que con hacer dinero es suficiente, olvidamos que lo material jamas superara nuestra presencia y nuestro apoyo. Nuestros hijos necesitan de nuestro carino, de nuestro tiempo para con ellos, mucho mas que el dinero que podamos darle.