A la danza mortal venit los nacidos
que en el mundo sos de cualquiera estado,
el que non quisiere, a fuerza e amidos
fazerle he de venir muy toste priado.
Pues que ya el fraire os ha predicado
que todos bayáes a facer penitencia,
el que non quisiere poner diligencia
por mí no puede ser más esperado...
E porque el Santo Padre es muy alto señor
que en todo el mundo non hay su par,
e desta mi danza será guiador,
desnude su capa, comience a sotar.
Non es ya tiempo de perdones dar,
nin de celebrar en grande aparato,
que yo le daré en breve mal rato:
danzad, Padre Santo, sin más detardar.
Dize el Santo Padre
¡Ay de mí, triste, qué cosa tan fuerte,
a yo que tractava tan grand prelasía,
aber de pagar agora la muerte
e non me valer lo que dar sofía!
Beneficios e honras e grand señoría,
tove en el mundo pensando bevir,
pues de ti, Muerte, non puedo fuir,
balme, Ihesucristo e la Virgen María.
Dize la Muerte
Non os enojedes, señor Padre Santo,
de andar en mi danza que tengo ordenada,
nos vos baldrá el bermejo manto,
de lo que fezistes abredes soldada.
Non os aprovecha echar la cruzada,
proveer de obispos nin dar beneficios,
aquí moridedes sin facer más bollicios.
¡Danzad, imperante, con cara pagada!
Dize el Emperador
¿Qué cosa es ésta que atán sin pavor
me lleva a su danza a fuerza sin grado?
Creo que es la Muerte, que non ha dolor
de ome, que grande o cuitado.
¿No hay ningund rey nin duque esforzado
que della me pueda agora defender?
¡Acorredme todos! Mas non puede ser
que ya tengo della el seso turbado...
Dize el Condestable
Yo vi muchas danzas de lindas doncellas,
de dueñas fermosas de alto linaje,
mas segunt me paresce no es ésta dellas,
ca el tañedor trahe feo visaje.
¡Venid, camarero!: Dezid a mi paje
que traiga el cavallo, que quiero fuir,
que ésta es la danza que dizen morir:
¡si della escapo, tener me han por saje!
Dize la muerte
Fuir non conviene al que ha de estar quedo.
¡Estad, condestable! ¡Dexat el caballo!
Andad en la danza alegre muy ledo,
sin facer ruido, ca yo bien me callo.
Mas verdad os digo que al cantar del gallo
seredes tornado de otra figura,
allí perderedes vuestra fermosura.
¡Venid vos, obispo, a ser mi vasallo!
Dize el Físico
¡Mintiome sin dubda el fin de Avicena
que me prometió muy luengo bevir,
figiéndome bien a yantar y cena,
dexando el bever después del dormir!
Con esta esperanza pensé conquerir
dineros e plata enfermos curando,
mas agora veo que me va llevando
la muerte consigo: conviene sofrir.
Dize la Muerte
Pensaste bos, físico, que por Galeno
o don Ypocrás con sus inforismos
seríades librado de comer del feno,
que otros gastaron de más sologismos;
non vos valdrá fazer gargarismos,
componer xaropes nin tener dieta.
Non se si lo oístes: yo so la que apreta.
¡Venid vos, don cura, dexad los bautismos!
Dize el Cura
Ya non es tiempo de yazer al sol
con los parroquianos beviendo del vino,
yo vos mostraré un remifasol
que agora compuse de canto muy fino.
Tal como a vos quero aber por bezino
que muchas ánimas tovistes en gremio:
segunt las registes abredes al premio.
¡Dance el labrador que viene del molino!
Dize el Labrador
¿Cómo conviene danzar al billano
que nunca la mano sacó de la reja?
Busca si te plaze quien danze liviano,
¡déxame, Muerte, con otro trebeja!
Ca yo como tocino e a bezes obeja,
e es mi oficio trabajo e afán,
arando las tierras para sembrar pan
por ende non curo de oír tu conseja.
Dize la Muerte
Si vuestro trabajo fue siempre sin arte
non faciendo furto en la tierra agena,
en la gloria eternal abredes grand parte,
e por el contrario sufridedes pena.
Pero con todo eso poned la melena,
allegadvos a mí yo vos buiré
lo que a otros fize a vos las faré.
E vos monje negro, tomad buen estrena...
Lo que dice la Muerte
a los que non nombró
A todos los que aquí no he nombrado
de cualquiera ley, estado o condición,
les mando que vengan muy toste priado
a entrar en mi dança sin escusación.
Non recibiré jamás exebción,
nin otro libelo nin declinatoria:
los que bien fizieron abrán siempre gloria;
Anónimo, siglo XV
