No quiero vanas promesas que resuenen, En mis oìdos, como dulces melodías; Quiero verdades, verdades que atruenen; Es con sinsabores, que lleno mis dìas.
No busco sonrisas, ni futuro cierto, Ni calma inocencia, esperando el mañana. Yo quiero la rabia, el odio despiertos, Porque no es mi vida, la vida soñada.
Soy prisionero, del mundo y sus leyes, Y cuando me acuesto, buscando la calma, Me ataca el recuerdo, que duele, que duele.
Màs cuando yo muera, y ante Dios, mi alma, A esta pena y tormento tan crueles, No habrà explicaciones….aùn, he de darlas!
Los errores que hube cometido,
Lo indigno de mis vidas pasadas,
Con creces, en esta vida que vivo,
Lo habrè de pagar, sin faltar nada.
Sonrisas, escasas para mì, han sido.
Errante ola, temblorosa barca,
Ansiedad loca, inexplicable sino.
Tan solo sonreir, antes de la parca.
Amantes amigos, a mì me han faltado,
Y no los añoro, ni los hecho en falta..
Solo deseo, poder estar callado.
Hermosos sentimientos, o vileza llana.
No los recuerdo, los he olvidado;
Solo deseo, silencio en el alma.
El Gaucho Santillán
