Creo que esta historia es biblica, mas no estoy segura, me la contaba mi abuelo cuando era nina y en momentos dificiles de mi vida suelo recordarla, para que me de las fuerzas que necesito para seguir adelante. Estoy segura que a Uds les pasara lo mismo y por eso quiero compartirla con ustedes mis amigos de la pagina.
Cuenta que habia un hombre que llevaba casi 30 anos a la orilla de una fuente, el era cojo y no podia caminar, la gente se burlaba de el por su condicion fisica. El hombre sentia lastima de si mismo, se sentia menospreciado por todos y por esa razon nunca queria hablar con otros. Un dia, supo que Jesus llegaria por alli, el habia oido de los milagros que Jesus habia realizado y quiso verle para pedirle un milagro tambien: el queria caminar.
Cuando Jesus paso por ahi, el hombre comenzo a llamarle.
-Maestro maestro- decia- la gente me humilla, no sirvo para nada, nadie me quiere, todos se burlan de mi, y todo porque no puedo caminar, me siento un inutil, por favor maestro ayudame, necesito caminar.
Jesus lo miro un instante y le pregunto.
-que tiempo llevas asi lisiado?
-hace 30 anos- le dijo el hombre- por favor maestro ayudame, porque no soy nadie, porque no puedo caminar...
Jesus solo le respondio de manera firme.
-Vamos levantate y anda....
Y el hombre camino. Mi abuelo me contaba esa historia y luego me explicaba lo mas importante, el me decia:
-Ves hijita ese hombre se sentia inferior a los demas por estar imposibilitado de caminar, Jesus no le dijo: ay pobrecito de ti, tienes razon, como te humillan los otros etc, Jesus fue firme cuando le dijo Levantate y anda...muchas veces en la vida, nos suceden cosas que pensamos son terribles, entonces como ese hombre de la fuente nos sentamos a compadecernos de nosotros mismos, a esperar un milagro del cielo, a pedir una senal que nos ilumine, nos sentimos marginados, perdidos, humillados, heridos en nuestro amor propio etc. Este miedo a la vida nos estanca, nos sucede como el hombre de la historia quedamos alli, atados e inmoviles, y solo necesitamos oir esas sabias palabras: Levantate y anda.
Hace poco conoci una chica muy guapa y noble, ella nacio con una enfermedad que le impide sus movimientos, esta en una silla de rueda de por vida, sin embargo, es la chica mas alegre y optimista que he podido ver. Alli en el hospital estaba haciendo chistes con todos, segura de si misma inspira seguridad y confianza. Conversando con su mama supe que desde nina sufrio mucho porque no podia jugar con los otros ninos, no podia ir a la escuela, tenia que estudiar en casa, sin embargo, siempre fue inteligente y en la medida de lo posible independiente de si misma. Al verla asi medite y me dije.
-Woo como a veces nosotros los que tenemos la dicha de tener nuestros brazos, piernas, ojos, todo bien, como a veces nos quejamos por cosas sin importancia, que si nos hace falta mas dinero, que si no tenemos el ultimo modelo de auto, que si esta amiga no nos invento a una importante fiesta, que si aquel a quien consideraba mi amigo y al que queria mucho se marcho sin decir ni siquiera adios, que si no tenemos esto o aquello, que si alguien en quien confiabamos nos traiciona, etc, vivimos en una constante queja diaria, sin detenernos a pensar en darle gracias a Dios porque nos ha dado muchas bendiciones, ya que hay personas que realmente no pueden caminar, o no pueden ver, hay ninos que sufren de desamparo, hambre, al no tener sus padres etc, y sin embargo, no se detienen a quejarse como a veces hacemos los que si lo tenemos todo, en lo que a la salud me refiero.
Por eso, la proxima vez que nos sintamos triste, abatidos, llenos de pena de nosotros mismos, inseguros y falta de fe, recordemos la historia del hombre de la fuente cuando Jesus le dijo:
-Levantate y anda.
Que por muy tormentosa que sea la tormenta, al final, siempre sale el mas luminoso sol.