Mi abuelo me conto esta historia, que segun creo esta en la biblia, mas no estoy segura. Espero les guste.
Dicen que el sabio rey Salomon tenia un hijo al cual adoraba, era su unico hijo y el rey siempre estaba orgulloso de el. Un dia, el pequeno enfermo de una enfermedad muy grave, y pese a que era atendido por los mejores medicos, su salud parecia quebrantarse cada dia. El rey entonces desesperado decidio sacrificarse por su hijo. Todo el tiempo que el nino permanecio en cama, el rey se nego a comer, solo tomaba agua, no se banaba, ni se afeitaba, ni nada, todo el tiempo estaba de rodillas orandole a Dios y llorando amargamente pidiendo por la salvacion de su hijo.
A los 3 dias, el nino fallecio. Los consejeros del rey no sabian como darle la noticia, si cuando su hijo estaba tan grave el se habia puesto asi, como se pondria ahora al saber que su hijo habia muerto?. Mas no tenian de otra que decirselo. El mas viejo y sabio de los consejeros fue el designado para decirle. Con mucha pena fue a donde Salomon y le dijo.
-Majestad se que es doloroso para usted, pero tiene que saberlo, el pequeno esta ahora en manos de Dios.
El rey Salomon miro a su consejero por un instante, con la mirada fija, luego se seco las lagrimas que corrian por sus ojos, se puso de pie y mando a que le preparan el bano y le sirvieran los mejores manjares para comer. Los consejeros pensaron que el se habia trastornado con la noticia, sin embargo, le obedecieron.
Despues de banarse y afeitarse, y comer copiosamente, uno de los consejeros le pregunto.
-Majestad como es posible que cuando su hijo estuvo enfermo Ud no comio, no bebio, no se bano, permanecio todo el tiempo encerrado llorando y rezando a Dios por un milagro, y ahora que su hijo ha fallecido Ud se ha recuperado tan bien.
El rey Salomon sonrio y le dijo.
-Tienes razon, cuando mi hijo estuvo enfermo yo no podia hacer otra cosa que orarle a Dios por un milagro, porque mi hijo tenia vida, y mientras existe la vida hay esperanzas, mas ahora que el ha muerto nada se puede hacer, ya de nada me valen mis lagrimas ni mis oraciones, Dios no lo devolvera a la vida, por eso, ahora mi actitud debe ser diferente. Yo hice todo por salvarlo, mas tengo que aceptar la voluntad del Padre Celestial.
Muchas veces en la vida nos sentimos como el rey Salomon, cuantas veces rogamos y lloramos a Dios por un milagro, porque nos conceda un deseo que anhelamos con toda el alma. Nos aferramos a lo que un dia fue, con la fiereza de un leon y la fe e inocencia de una paloma, no queremos dejar ir lo que pensamos nos pertenece, y suplicamos, rogamos, lloramos, pedimos, una y otra vez, con tal de que la vida nos regrese eso que nos esta quitando sin remedio.
Duele tanto decir adios a un ser querido, duele tanto ver como los suenos y ilusiones que hemos forjado con tanta fe se desmoronan ante nuestros ojos sin poder hacer nada por remediarlos. Yo se de ese dolor, porque en estos momentos de mi vida estoy enfrentando la situacion mas triste y dolorosa: el ver mis suenos mas lindos romperse sin compasion. Sin embargo, cuando hemos echo todo por conseguir lo que anhelamos, cuando hemos luchado con unas y dientes por obtener eso que tanto le pedimos a dios, y por alguna razon, eso no puede ser posible, debemos asumir la actitud del sabio Salomon. Por mucho que nos duela dejar atras lo que tanto queremos, debemos tener la fe en la voluntad divina. Cuando ya las cosas no sean posible, no se debe uno lamentar ni seguir aferrado a eso, hay que dejarlo ir, soltarlo, expulsarlo de nuestro corazon, aunque al hacerlo sintamos que se nos va un trozo del alma. Debemos ser valientes, cerrar los ojos, llorar todo lo que tengamos que llorar, vestirnos de negro de luto absoluto si es necesario, llorar y llorar hasta que no haya mas lagrimas en nuestros ojos, y despues, con la valentia del sabio rey: Ponernos de pie, secarnos las lagrimas y volver a vivir.
La vida siempre nos presentara pruebas dificiles, siempre habra momentos de alegria y tambien de tristezas, nadie dijo que la vida sera color de rosas, a todos nos toca llorar, a todos nos toca un dia sufrir una decepcion. Nadie juega con las cartas marcadas, hay que aprender a ganar y a perder cada dia. En los momentos dificiles, cuando sientas que tu corazon parece que va a estallar de tanto dolor, aferrate a Dios, y como el sabio rey: APRENDE A SECAR TUS LAGRIMAS PARA PODER SEGUIR ADELANTE EN TU VIDA, CON LA CONCIENCIA EN PAZ, SABIENDO QUE TU HICISTES LO MEJOR QUE PUDISTES POR SALVAR ESO QUE YA NO ES PARA TI...
No te aferres nunca a nadie, no quieras involucrarte con alguien que no queire estar mas en tu vida. Aprende a soltar todo tu dolor, a sacarlo de adentro, y solo asi podras crecer como ser humano y aprenderas que en la vida, pese a los momentos dificiles, cuando actuas de buena fe la vida siempre te recompensara con algo mejor.