Un amigo me conto que esta muy avergonzado, se siente muy triste porque supuestamente le fallo a la persona que el estimaba, y que no merecia su traicion. Ella habia depositado en el toda su confianza y su carino, mientras el le mentia fingiendole un amor que no sentia por ella. Me confeso esto y me dijo.
-Sabes Janet no meresco su perdon, ni siquiera meresco su amistad, he sido un falso con ella, le he echo dano.
Me quede triste al pensar que alguien pueda sentirse tan mal, como para no considerarse merecedor del perdon y de la amistad de los demas. Esto me hizo recordar una anecdota que mi abuelo me conto una vez cuando era nina.
Contaba mi abuelo la leyenda de un hombre que era un pecador terrible, habia cometido crimenes, habia encarcelado gente injustamente, torturado, y demas. Un dia, alguien le dio a probar la droga, y a partir de ese momento aquel hombre cayo en el lodo mas profundo de la vida. La droga lo convirtio en un juguete de la vida, en un ser sin fortalezas, debil, incapaz de hacer nada por si mismo. Perdio su empleo como militar, perdio su casa, sus posesiones, su dinero y hasta su familia. Quedo solo en la calle, recibiendo el odio de los que lo conocian, porque en aquel pequeno pueblito de campo, todos conocian los crimenes que el habia cometido, y cada familia de los que vivia alli, habia tenido al menos un familiar o amigo que muriera en las manos crueles de aquel verdugo. Por eso, la gente del lugar se lleno de odio, y lo trataban peor que a un perro. El hombre vivia huyendo como animal salvaje, escondido consumiendo su droga, robando para poderla comprar, asaltando a los demas. Un dia, mientras estaba tirado en el sucio callejon cerca de la Iglesia, oyo las campanas de la Iglesia sonar, y como impulsado por algo sobrenatural, se levanto, y asi sucio y herido se encamino hacia la entrada de la Iglesia.
Era navidad y el padre habia convocado a los feligreses para celebrar la navidad y esperar el amanecer en la Iglesia, para darle gracias a dios por la llegada del nino Jesus. Todos se quedaron mirando asombrados a aquel hombre, que avergonzado por estar alli en la casa de Dios, se encamino casi tambaleandose y se sento al final de la fila. La gente comenzo a comentar en voz baja, e incluso, unas cuantas mujeres se dirigieron indignadas al padre para pedirle que sacara a aquel hombre de la Iglesia.
-Es un asesino, un verdugo, un drogadicto, es lo peor de lo peor, por favor padre no permita que este aqui esta noche con nosotros.
Pero el padre, que conocia mejor los mandamientos de Dios no permitio que expulsaran a aquel hombre de alli.
La misa se celebro tranquila, la gente se sentia algo indispuesta al ver que el hombre aun se encontraba alli sin hacer esfuerzo por irse, mas el padre que lo observaba se dio cuenta de aquel dia la vida del hombre cambiaria.
Con lagrimas en los ojos, el hombre miraba la estatua de la virgen con el nino en los brazos, y parecia hablarle con el corazon. El padre se acerco a el y le dijo.
-Crees que Dios puede salvarte hijo mio?
-Si padre- contesto el llorando- lo creo.
-Entonces estas perdonado- contesto el sacerdote.
A partir de aquel dia el cambio fue radical, el hombre ingreso en un centro de desintoxicacion y en poco tiempo estaba curado de la droga. Comenzo a servir con ahinco a la Iglesia y a Dios, y poco tiempo despues, su vida se transformo en una vida bella y plena de luz.
Mi abuelo me dijo al terminar esa historia.
-En la vida hija mia todos cometemos errores, vinimos a este mundo a aprender de nuestros propios errores, nadie debe juzgar a nadie por los errores que el otro cometa, porque hoy le toco a esa persona, mas manana podra tocarte a ti, y con la misma vara con que midais seras medido. Errar es de humanos, mas rectificar es de sabios. No existe nada mas valioso que un corazon arrepentido, cuando la persona se da cuenta que cometio el error y lo confiesa, y trata de rectificarlo, esa persona esta recibiendo el perdon de Dios automaticamente y por consiguiente las bendiciones que ese perdon trae a su vida.
La mentira es a veces la mas cruel de las experiencias, cuando mentimos, cuando traicionamos la confianza que alguien ha puesto en nosotros, estamos cometiendo un acto deprobable, sin embargo, si nos arrepentimos de corazon, si tenemos el suficiente valor como para confesar nuestro error, entonces estaremos ganandonos las bendiciones de Dios.
Todos cometemos errores, todos en algun momento sin proponernoslo herimos a alguien a quien queremos realmente, todos de alguna manera hemos mentido, enganado, juzgado, calumniado y hemos cometido todos esos errores propios del corazon de los seres humanos. Pero, si despues de haberlo echo nos avergonzamos y arrepentimos entonces estaremos obteniendo las bendiciones de Dios.
La vida es como una escuela, cuando nacemos comenzamos a dar los primeros pasos, subimos el primer escalon y podemos resbalar, a medida que vamos creciendo son nuevos desafios, nuevos escalones a subir, tarde o temprano cometeremos errores que nos haran bajar de escalon y comenzar de nuevo. Sin embargo, la buena noticia es que la vida nos da la oportunidad de volver a intentarlo despues.
No te sientas avergonzado ante ningun ser humano, ni te sientas menos que nadie, ni sientas que por culpa de tus errores has cometido un crimen insalvable e imperdonable. Si la persona realmente te aprecia y te valora, incluso a pesar de lo que le hayas echo, esa persona podra perdonarte, y si no te perdona esa persona, no te preocupes, Dios lo hara.
Aprende a perdonarte a ti mismo. Tu vales mucho, eres un triunfador ante los ojos de Dios, porque desde el mismo instante en que fuistes concebido en el vientre de tu mami nacistes para triunfar en la vida. No sientas que no tienes derechos, que no mereces la amistad de las personas, que no mereces nada, no sientas eso, al contrario, si te has equivocado y has confesado tu error, tu has subido el escalon mas alto: Has llegado a Dios.
Dios se compadece de los corazones arrepentidos, Dios sabe que el ser humano es debil, que a veces cuando la tentacion toca a nuestra puerta el ser humano tiende a caer y comete errores, Dios lo sabe, el no te va a juzgar, si tu te has arrepentido de corazon, entonces Dios ya te ha perdonado.
Pero tu debes perdonarte a ti mismo primero, no puedes ser tan cruel contigo mismo, no te puedes juzgar como si fueras un criminal cuando en verdad no has echo un crimen. Tu debes aprender a valorarte, quererte, y perdonarte a ti mismo, y entonces solo asi, los demas tambien lo haran.
Recuerda: ERRAR ES DE LOS HUMANOS, TODOS ERRAMOS, TODOS CAEMOS, TODOS NOS EQUIVOCAMOS; PERO SOLO LOS SABIOS, LOS NOBLES DE CORAZON SON AQUELLOS QUE TIENEN LA SUFICIENTE VALENTIA DE RECTIFICAR SUS ERRORES Y SEGUIR ADELANTE.
NUNCA TE SIENTAS INDIGNO DE NADA, AL CONTRARIO, SI HAS SABIDO RECTIFICAR TU ERROR, HAS OCUPADO EL LUGAR QUE LE PERTENECEN A LOS SABIOS.