Dos amigas se encuentran en una cafeteria, y se ponen a conversar. Entonces el celular de una de ella suena, y al ver en la pantalla quien es el que la llama, hace una mueca de desagrado. Apaga furiosa el celular y le dice a su amiga en tono de quejas.
-Mi madre no me deja en paz, por favor, llama a todas horas, desde que me mude sola no cesa de llamarme, todo lo quiere saber, que si estoy bien? que si necesito algo? que por que no voy a verla?, etc etc. Me manipula con palabras sentimentales para que vaya a visitarla, pero sabes amiga, a mi me harta eso, yo no tengo tiempo de ir a verla, ya sabes entre mi trabajo, la escuela, mi novio que es muy celoso y me pide siempre que este con el, y todas mis obligaciones pues mi tiempo es casi nulo, y ahi esta ella, dandome la lata todo el tiempo, preguntandome que por que no la visito?, total para que ir a verla?, ya sabes, como todos los viejos me repite la misma historia una y otra vez, de verdad me fastidia.
La otra amiga la escucho en silencio, mientras revolvia el cafe, luego sonriendo le dijo.
-En cambio yo siempre voy a ver a mi madre sin que ella me lo pida, me encanta estar cerca de ella, hablarle, contarle mis penas, se que ella me entiende, que sufre lo que sufro, que me comprende y que me ayuda, cuando la vida me parece demasiado pasada para mi, cuando los problemas me agobian mucho, es a donde ella esta que voy en busca de el refugio que me da su amor.
La amiga se siente apenada de haber dicho lo que habia dicho y le dice.
-Caray amiga, tu si que eres mejor que yo, tu si eres buena hija, en cambio yo no lo soy....
-No- dijo su amiga- yo no soy buena hija, yo tambien actue como tu, cuando mi madre me llamaba y mi novio me esperaba para salir a una fiesta, me sentia irritada por la llamada de mama, y le daba una excusa fria para librarme de ella y irme con mi novio, yo tambien le huia porque me parecia demasiada pasada de moda, porque sus consejos me molestaban y sus llamados me irritaban, yo tambien como tu tampoco he sido buena hija.
-vaya, y que te hizo cambiar tanto amiga?- pregunto la otra asombrada.
-hace dos anos que mi madre murio, y desde su muerte he reflexionado mucho, me he sentido muy mal por mi comportamiento despota hacia esa mujer que me amo como nadie en el mundo...ahora, despues de su muerte es que he notado mas su ausencia, es que mas falta me hacen sus consejos, su abrazo, su apoyo moral, su carino, pero amiga comprendi todo demasiado tarde, cuando ya ella no esta conmigo, por eso, siempre que la necesito, siempre que necesito de un consejo, de un consuelo, de un apoyo, voy alli, a los pies de su tumba a contarle mis penas...por favor amiga- dijo con los ojos llenos de lagrimas- no permitas que a ti te pase lo mismo que me ha pasado a mi, no permitas que tu madre muera para decirle cuanto la quieres y la necesitas.....
Muchas veces olvidamos decirle a los seres que amamos cuan importante son para nosotros, cuanto les queremos, muchas veces damos por echo de que saben de nuestro carino y amor hacia ellos. En esta vida agitada, donde vivimos en un constante movimiento, muchas veces nos perdemos en nuestros propios problemas, y dejamos que los dias pasen sin levantar el telefono y llamar a nuestros padres para decirles un simple: Te quiero o Gracias por lo que has echo por mi....Pero un dia, de repente, llega el final y se nos van junto a Dios, entonces en ese momento es cuando aprendemos y nos damos cuenta del inmenso valor que tenian para nosotros, entonces queremos decirle cuanto les queremos y valoramos, pero desgraciadamente, ya es demasiado tarde.
Para aquellos que tienen la dicha de tener a sus padres vivos, no pierdan la oportunidad, el momento es ahora, llamenlos y diganle cuanto les quieren...no solo a sus padres tambien haganlo con sus hijos, con su pareja, con el vecino, con todas y cada una de las personas que significan algo para ti...porque decir TE QUIERO no es una verguenza, es una manera de demostrar que somos seres humanos y tenemos sentimientos....
No olvidemos que la vida es un soplo, y que un dia, esos seres a quienes quizas ahora no valoramos lo suficiente, se nos iran, y entonces nos quedaremos con el inmenso vacio de no haberles dicho lo suficiente lo mucho que le queremos y cuanto valoramos su presencia en nuestras vidas.