|
Cuando tenia 7 anos mi abuelo me regalo una cajita de musica. Para una nina sonadora como era yo, aquel regalo significo mucho. Pasaba horas y horas contemplando a la bailarina, que danzaba sin cesar, en el espiral de la cajita. A pesar de mis cuidados y del gran amor que le tenia a aquel unico juguete, un dia, sin querer, la cajita se cayo rompiendose el cristal en mil pedazos. Llore como nunca antes lo he echo, al ver destrozado aquel juguete que amaba tanto. La bailarina se habia destrozado, y el cristal se habia roto para siempre.
Como siempre hacia cuando me sentia perdida, corri donde mi abuelo, segura de que el con su sabiduria podria arreglarla. Cual fue mi sorpresa, cuando mi abuelo abrio un hoyo en la tierra y enterro alli mi cajita de musica rota. Le mire sin entenderlo, mientras las lagrimas corrian por mis ojos. Mi abuelo, comprendiendo mi dolor, me tomo de las manos y me dijo.
-Hija mia, en la vida nada es para siempre, todo tiene un principio y un final, y cuando algo se rompe, es mejor no intentar componerlo. Tenemos que ser lo suficientemente valientes como para aceptar que todo llega a su fin. Esa cajita de musica te dio muchas alegrias, te lleno de felicidad, eso es lo que cuenta, ahora esta rota y aunque desees con toda tu alma recomponerla, ya no sera igual. La bailarina no volvera a bailar con el mismo ritmo ni con la misma sonrisa, porque su sonrisa sera pegada y no tendra el mismo sentido. Nunca te aferres a nada ni a nadie, la vida fluye constantemente, disfruta cada dia lo que la vida te da, pensando que es solo ese momento, el manana nunca sabras lo que pasara, por eso, disfruta el hoy, y cuando se rompa, como paso con esta cajita, no trates de recomponerlo, porque ya no sera igual.
Autor/a: cubanitasolitari
Si Deseas enviarle la Url a tus amigo/as

|