No bastan las maneras por amarte
ni bastan los sonidos susurrantes
de mi voz quebrada,
en instantes de extrañezas.
ocasionadas por mi perdida de razón.
las caricias ofrecidas por mis manos
ansiosas por descubrir
tus sendas del placer...
cantos de este aliento loco
ardiendo por besarte la piel,
suspiros que;al rozarte
incendien sin remedio
tus ansias de mujer.
Ese es mi destino...
profundizar tan hondo
y tan dentro de tu ser que,
si un dia ese volcan;estalla.
y mi ser se revuelve en tu ser...
solo consigas sacarme
¡alaridos de placer!