QUERIDO DIARIO
Hace algunos días que dejé de escribir notas en tus páginas,
quizás haya sido por los preparativos de mi matrimonio, no lo sé,
han pasado tantas cosas lindas ultimamente en mi vida, desde ese día,
desde que el amor de mi vida me entregó las argollas para nuestra boda.
He sentido nostalgias de tan sólo pensar en el día que me marche de ésta
casa, de sentir el dolor de mi salida y de ver las lágrimas derramar por la
cara triste de mi padre, de mi madre, y de mis hermanos... En éstas paredes
se han escrito las mejores páginas de vida, y una de ellas es el nacimiento de mi pequeña Salomé, lo mejor de mi existencia.
Son emociones fuertes y contradictorias, la alegría del que parte y la tristeza
del que se queda. El enfrentarme a una vida llena de expectativas, de dudas, de abstracciones, de convertirme en esposa, en amiga, en compañera y cómplice,
en qué cambiará mi vida, pero que todo lo que pase sea por amor.
La vida está llena de retos y hacia allá me dirijo, enfrento mi futuro con una
mente abierta y una proyección definida. Seguiré escribiendo en ti la historia
de mi vida, porque mi tiempo de niña hace algunos años que terminó, ahora termino
mi noviazgo y empiezo la dura etapa del matrimonio, afortunadamente tengo a mi lado a un ser que amo con todas las fuerzas del alma, y además cuento para todo con el apoyo de mi familia, que significan lo máximo en mi vida.
Ayer estuvimos entregando las últimas invitaciones, las reservaciones con la maquilladora, la señora del peinado, la de la decoración de la capilla, la terminación del vestido, lo referente a la serenata...Tantas cosas que me harán sentir dichosa el día de mi boda...
Tu sabes diario que en notas anteriores has llorado conmigo, por pequeños problemas,
por pequeños detalles que no faltan en el transcurrir de los días, hubo momentos que pensé que iba a romper mi relación con Alex... Pero ya ves que hemos salido adelante y
prometo dar lo mejor de mí para hacerlo el hombre más afortunado del mundo y que él me haga igualmente la mujer más dichosa de la vida.
Te escribiré mañana nuevamente, ya llegó Alex y vamos a ir a mirar nuestra futura casa,
ojala sea el lugar donde pase los mejores días de mi existencia...
Querido diario te adoro con las fuerzas infinitas de mi alma...
Gracias por la complicidad que me das día a día...