en aires misteriosos se me asemeja la divina
a una purpura efigie egipcia
¡toda de gala vestida en oro !
esperando divina
su premio;¡el principe encantado !/
en tenderetes de malvarosa
se distrae ojeando sumisa
las revistas del corazón,
¡esas tan de moda en el; dije y dijo!/
¡cantarinas de poblaba pluma !
exhalando su maloliente aliento,
castrando con sarcasmo,
sin apenas mover el cejo.../
mientras;la dama
se mira y remira en el espejo
envolviendo su delicada piel
entre plumas de vencejos./
¡Mírala que reluciente!;resplandece como un cristal ,
siendo como es la reina...
¡La reina del lodazal !