Este día veinticinco de diciembre, en las casas adornadas de verde y mimbre, guirnaldas,luces, postales y recuerdos de épocas pasadas, de familias separadas. Sentimos una desbordada alegría, una desmesurada simpatía, el amor, la paz, el sentimiento se instalan en el pensamiento, y sentimos un presentimiento de alivio, de ternura, de querer, porque en Navidad hay que atender a nuestro pequeño corazón, porque en Navidad hay que socorrer la pesadumbre y la desazón de esos corazones solitarios, de esas almas humanitarias que vagan solas sin amor y sin querer, escondidas hasta el amanecer salen solas en las noches solitarias para escuchar esa voz solidaria que les ruega una plegaria cantar a su Virgen amatoria. Feliz Navidad!!!