LOS CAMINOS DE LA MUERTE
Estaban sus cuerpos tan fríos, tan indefensos.
Quedaron esparcidos entre la tierra mojada,
Atrapados entre escombros, asfixiados.
Recibiendo la visita tenebrosa de la muerte.
Sus risas se apagaron igual que sus historias.
Es duro observar el manto de la tragedia.
Hoy solo la tristeza nos acompaña.
Veo miradas grises de las viudas, los sollozos del que queda,
La mirada fría del que parte.
Continúan las huellas vacías de la búsqueda.
El color negro de éste desastre,
Enturbia el brillo de mi mirada.
Duras serán las despedidas, el duelo con el alma.
Duro será borrar las sombras del pasado,
Sin escuchar la voz de los adioses.
Todo lo derrumbó la furia de la naturaleza.
La fuerza de la muerte es más fuerte
Que la fragilidad de la vida.
Duro es ver esparcidos los cuerpos entre el pantano,
Entre sábanas blancas enfiladas en las morgues.
Entre ésta profundidad donde se ahogan los respiros
Donde La sangre derramada tiñe los colores de la desgracia.
Mis lágrimas se deslizan entre el caudal de los recuerdos,
Al igual que mis amigos se deslizaron entre las garras de la muerte.
Y aquellos seres que habitaron conmigo en mis memorias
Revivirán por siempre entre todas mis historias.