Perdóname porque a veces me aparte de tu lado.
Porque a veces me convierto en viento y silencio.
Por caminar entre las libertades de tu piel desnuda.
Perdóname por atarte a mis rutinas, a mis libertades.
Perdóname porque a veces naufragan tus voces a mi lado.
Perdóname por escapar entre las curvas de un tren
Con mirada de mujer.
Perdóname por bostezar los nombres
Que erizaron mis instintos.
Perdóname por escabullirme entre tus risas fugitivas.
Por huir de tus presencias
Y doblar tus equipajes entre la fría maleta de la rutina.
Perdóname por ésta colección de porquerías,
Por ésta repetición de adioses.
Por tanta concentración de hasta luegos.
Por ocultar mi dignidad entre las sombras de otro sofá.
Perdóname por todas aquellas caricias fugitivas,
Por aquellos poemas sin nombre.
Por aquellos diálogos ocultos.
Por todos mis silencios aferrados a los tuyos.
Por esto y mucho más perdóname.