A MI QUERIDA BLANCA;
Aunque no me conozcas me duele tu sufrimiento.
Conocí a Cielito y me dolió su partida, porque era como su nombre un Cielo mágico caminando entre nuestros espacios.
Entre tantos golpes que nos da la vida, entre tantos laberintos que encierran nuestros pensamientos.
Debemos entender que fue DIOS quien recogió sus frutos y la llevó a dormir en sus abrazos. Debes entender que el tiempo sigue marcando sus minutos, que la luna continuará saliendo entre las noches sucesivas como siempre. Y que al morir las tardes podremos mirar a Cielito caminando entre la marcha dormida de los sueños celestiales, porque eso fue Cielito, un angelito más que habitaba entre las ramas tiernas de los cielos. Debes tener BLANQUITA valor para aceptar su partida, tienes la fuerza de tus hijos recorriendo tus espaldas, de tu compañero que mucho le importas, que además existen seres que te quieren y te valoran, porque fuiste un ser demasiado grande para tener ese bello compromiso que tuviste con los seres que partieron.
Ese bello gesto con tu madre, con tu padre, con tu hermanita Cielo, con todos tus hermanos. Debes aceptar en tus adentros que a pesar de tener que presenciar éstas partidas que nos duelen en el alma, la vida continúa marcando nuestras horas y minutos. Y que existen personas marchando entre nuestro diario trasegar, como tus hijos, tu compañero, y aquellos seres que te valoramos como persona, como mujer, como madre, como hermana y como amiga.
Concéntrate en aceptar la partida de tu hermana, en aceptar su duelo aunque es duro porque mucho la quisiste. Y al igual que superaste la partida de tu madre, sabrás tener las fuerzas para sobreponerte al dolor de la partida del ángel que fue Cielito.
Saca fuerzas para seguir viviendo, mas no para olvidarla, porque eso nunca lo podremos hacer, será una labor imposible. Pero acepta la ayuda de tus hermanos, de Brígida que mucho sufre al verte herida. Aprende a convivir con los bellos recuerdos que han dejado los que se fueron, pero ten la fuerza de aceptar el presente, porque es tan valiente el que marcha como el que se queda, ella partió DIOS la necesitaba, debemos de seguir viviendo al calor de sus recuerdos.
Debes sacar tiempo, para mantener tus sueños, tus comidas diarias, tus descansos, tus salidas normales que antes hacías. Tienes a tus hijos que mucho te quieren y sufren con tu dolor. Tienes a los médicos que habrán de ayudarte a manejar tus caminos.
Saca tiempo para que vuelvan a tu corazón las cosas normales que antes realizabas, piensa que todo es para el beneficio tuyo y el de tus hijos. Tus hijos son la vida, eres la fuerza que debe orientar sus pasos, como te los orientó tu noble madre.
Una persona muy adinerada se tiro desde un edificio muy alto, porque su esposa le había pedido el divorcio, pero a pesar de su muerte nunca logró entender que ella sólo quería era malgastar su fortuna con un amante que tenía. Quizás si el esposo hubiera sabido, nunca se habría arrojado desde ese edificio, no habría valido la pena. Existen cosas que se nos escapan de nuestras manos.
Aunque duros sean algunos pasajes de nuestra vida,
Debemos pensar que ésta continúa, la vida es como un tren que en las estaciones recoge y deja pasajeros, así es la muerte, es un caminar sucesivo donde se dejan y recogen pasajeros. Un abrazo y que DIOS te bendiga Blanquita Gallego, sólo piensa en que Dios vino en éste tren a recogerla y te dejó aquí a ti para que sigas velando por tus hijos que tanto te quieren y te valoran. Dios bendiga tus caminos hasta siempre.