Tengo confesiones que hacer,
miles de gestos que dar,
y también quiero gritar,
pero temo parecer desesperada.
Me has dejado sola,
debiendome un inmenso amor.
Nadie me quiere escuchar,
y sé que sus motivos son verdad.
Todas las cosas que creen
que no aprendi, las conozco,
no las he practicado en mi rutina,
pues no hay voluntad.
Admito que inocente no soy,
pero he luchado contra mi maldad,
una y otra vez he perdonado
las ofensas, y he sido buena.
Eso nadie quiso reconocer,
y busqué acercarme a mis enemigos,
amarlos, y como fieras,
me atacaron.
Cuando me alejé, me criticaron,
me engañaron con falsas mascaras
de ternura, que he creido,
he sido ingenua, lo sé.
No puedo decir que caí como tonta,
porque siempre supe en que iba acabar.
Todos pasamos por algo que nos cambio,
o quizás nos mantuvo neutrales,
hasta el dia en revelar una reacción.
Todos tenemos desgracias,
otros tienen problemas,
y a pesar de saberlo, de obtener sueños
como premios, estoy enferma de engaños,
ilusiones rotas, y sin tu compania,
tengo ganas de llorar.
Sé que aun hay personas felices por mi,
y yo lo estoy por ellas, pero el vacío
que dejas, tu y tantos otros,
nada los llena.
Dejame decir, para que todos los sepan,
yo jamás hubiera elegido el amor
de un hombre antes que a ti.
Eso lo sé, lo siento.
Pero ahora que tu lo hiciste,
solo me lleno de dolor,
y no se de lo que soy capaz.
Tengo miedo a no disfrutar
esas ilusiones que se hacen realidad,
porque todo se quebró en mi,
y no se si voy a recuperarme,
a ser yo de nuevo.