
Cerca de mi corazón te siento. Como esa suave brisa, de la cual los poetas conocen su presencia a pesar de su ausencia. Un baile sin luz, o una ola sin mar.
Te envuelvo con mis dedos, y no puedo evitar pensar en toda la suerte que tengo por haberte conocido al fin. Toda la vida buscándote, y ahora estás aquí, a cientos de kilómetros. Y aún así, pienso en tí, y te busco. Sé que estás junto a mí.
Paseo por la ciudad, triste y gris y te veo en cada lugar. Sentada en una terraza, contigo en la silla de al lado. Te cuento de mi vida, me cuentas de la tuya, y me siento un ser superior, afortunado. Alguien que pasea por su vida por atajos, siempre cogiéndome de tu mano, a la par que tus atajos son paralelos a los míos.
Que te mejores, amigo. Toda mi fuerza para tí