Me siento peor al recordar que caí en tus labios,
y de ellos no me quise despegar,
ahora sé que pertenecen a otra y debo olvidar.
Quiero no saber que existes, borrarte,
no identificar tu voz, distorsionarte,
no caer en el deseo de amarte, quiero desdibujarte.
Porque no puedo descansar de tu recuerdo,
tu sombra me sigue hasta cuando sueño,
y el dolor nada descarta, tiene todo en mi contra.
Tu sombra, me persigue, me arrastra,
golpea, y yo no intento defenderme,
cualquier contacto con tu piel aunque sea
una ilusión es lo que deseo.
Tu sombra me atormenta mientras a ella
la hace feliz, solo despierto para llorar,
ruego entonces que tu sombra no se lleve
de mi la poca esperanza que guardo.