LAMENTOS VAGABUNDOS.
Creía que la libertad era sentirse desnuda y atraída
Por las vibraciones tibias de la tarde.
Irradiaba con su luz los caminos y senderos.
Disfrutaba de su libertad y de su encuentro con la pasión.
Recorriendo los cultos tenebrosos de su libertinaje.
Dejándose conquistar con frases mezquinas
Que nacen en corazones rancios y apestosos.
Desgranando verdades que engordaban en su vientre.
Creía que el amor era sentirse desnuda entre la arena,
Refrescándose entre las aguas sucias de sus propios abismos.
Desconociendo que la misma vida cosecha nuestras siembras.
Creía que las verdades se escriben entre sábanas mojadas
Sin entender que la vida a veces moribunda
Se marchita al lado de todas nuestras verdades.
Y entonces la vi perderse:
Como se pierde la libertad entre la piel de un cigarro.
Como se pierde la vida
Cuando la sangre recorre
Los fríos espacios de la muerte.
Y entonces la vi llorar en medio de la noche.
Y la vi caminar musitando sus desgracias…
Andaré Gando entre sus tristes sombras.
Que más que sombras eran verdades que la perseguían…
Y La tarde llovía sin escuchar sus lamentos.
Y entonces la mañana no quiso escucharla
Cuando pensó enderezar sus caminos…
Solo al final pudo entender su madre,
Porque se descarrilan los sueños
Cuando marchan solos
En busca de sus libertades…