Despegan lágrimas de mis ojos,
y la garganta seca va quebrar,
las manos vacías cerrarás,
y yo no miraré.
La luz, el color, Olvidé,
ciega estoy, y así seguiré,
sorda, la melodía olvidé.
El cuerpo flojo y suelto,
no puedo caminar,
pasos lentos, entumecidas piernas,
que no saben equilibrarse.
El aire pesado entra en mi,
mis pulmones respiran mal,
no distinguen el oxígeno,
parece que van a estallar.
El corazón pronto dejará de latir.
Hoy admito, nunca fué ese mi mayor deseo,
solo era una opción para ponerle fin
a lo que creí no podía lograr,
me duele mucho abandonarlo todo,
pero no pude luchar contra algo desconocido,
y menos seguir confundida, eso duele más.