
Pobre Soñador
En una esquina lloré
lágrimas de nuevo derramé
parecía alma en pena
aunque una duda me ahogaba.
Un falso amor me asfixiaba
una culpa me desvelaba.
"¿por que no amar a quien te ama?"
¿por qué dudar de su alma?".
No lo sé y sien embargo es bien sabido
que a los tontos nos tienen protegidos
a los ciegos nos tienen guiados
precisamente por pecar de ingenuos.
Me topé en el camino,
en ese solitario andar
donde me hallaba buscando
un corazón para amarlo.
A un pobre soñador,
uno que no fue cualquiera.
pues se creyó quien no era
y así fue osado y se aventuró.
A conquistarme, a envolverme
en un mundo de mentiras que
por poco y llego a creerme,
pero él no contaba con que
este ángel de negras alas
posee dones y agallas
para descubrir mentiras,
para encontrar verdades.
La vida me dotó de inteligencia,
la vida al golpearme me dio experiencia,
el amor al no hallarme endureció mi apariencia
el dolor al habitarme se llevó mi inocencia.
Pobre soñador, que a soñarme te atreviste
que osaste pensar que podrías tocarme,
que algún día a galope podrías alcanzarme
que quisiste un día mis alas acaraciciarme.
El único camino hacia a mi es la verdad
la única vereda que abre la puerta es la autenticidad
y tú, inocente e ingenuo anhelante de mi amor
llegaste a mi con el escudo de la falsedad.
¿Creíste que no te descubriría?, ¿Cuanto tiempo el juego duraría?
No mucho, como lo puedes constatar, pues lo inexistente no se puede amar.
Pobre soñador, que te atreviste a soñar, queriendo nunca despertar.
De un ángel oscuro que es verídico y real.
Te faltó honestidad,
Me sobró honestidad,
Te faltó ingenio,
Me sobró inteligencia.
Triste despertar para ambos
pues tal vez yo no soñé
pero sí me ilusioné
aunque soy más realista de lo que crees.
Soy más de lo que puedes ver
soy más de lo que puedes imaginar
estoy más allá de lo que pudiste soñar
me hallo más lejos de lo que puedas pensar.
Un par de ilusos jugando a no se qué.
Tu al amor basado en espejismos,
yo al amor que ser correspondido
por mí tenías merecido.
Hoy vuelvo a ser la soñadora.
la que se cree redentora de almas que
sufren por ella, que con su indiferencia
ocasiona la pena, pero al final sólo eres
Pobre soñador