Una risa un poco desquiciada se posa en mis labios,
mientras mis ideas no son de lo más normales.
Por mis dedos solo fluyen locuras,
y por mi mente solo se pasean pensamientos un poco anormales.
A veces creo que perdí la razón y otras que ella me perdió a mí.
El tic – tac del reloj solo se refleja en mi cabeza como un vago eco que recorre mi consiente y subconsciente,
buscando la cordura que hace años perdí ante la sociedad hipócrita y mentirosa,
pero ¿que se le va hacer?,
lo hecho,
hecho esta y nada puede regresar al pasado,
ni recuperar lo que años atrás se perdió.
Tic… tac, el sonido de las manecillas es cada vez mas lento, indicándome que me alejo mas y mas de esta tonta realidad,
pero ¿Qué es realmente la realidad?,
¿acaso una alucinación que todos compartimos?,
¿o una sucia broma que la mente nos jugo?
La verdad no lo se,
ni creo que en estos momentos me interese,
después de todo,
ahora estoy encerrada tras cuatro pareces blancas como la cal, mientras modelo una hermosa camisa blanca,
tan blanca que casi daña mis ojos.
Pero quien sabe quien es el loco realmente,
el que ve la vida de un modo mas real o el que comparte la alucinación con los demás.