A MI QUERIDA HERMANA,
NORA CECILIA BETANCUR Z.
No podré nunca criticar sus acciones, sabiendo que lo más importante para mí es la satisfacción de saber la calidad de hija que eres con mi madre.
Es fundamental y satisfactorio para mí, el saber que mis hermanos le estén dando unas buenas atenciones y apoyos requeridos por ella.
La pena ha sido mía al saber de la primera comunión de la bella Camila, pero mi pensar es que no he tenido los tiempos necesarios para haber asistido a festividades anteriores, para con mis otros sobrinos.
Saben que para mí la familia ha sido fundamental desde siempre. Desde las reuniones en la finca de La Aurora y de Viboral,
Cuando nos reuníamos a celebrar la llegada del nuevo año.
Pero debes de saber que en familias numerosas los problemas de igual forma habrán de ser también numerosos, cada cual es portador de sus propios intereses. Las diferencias siempre habrán de existir entre nuestros congéneres.
Aprecio la vida de todos mis hermanos, incluida la de aquellos a los cuales les haya creado diferencias. Sin saberlo a veces herimos a seres que sabemos, no tener las fuerzas para herir.
No sabes lo duro que es para mí también saber que mi madre sufre por aquellas diferencias. Pero en el trasfondo de todo, cada cual habla del paseo de la forma como degusta de sus fiambres, sin tener la claridad requerida para nuevas apreciaciones.
Mi hermana mayor, Fanny del socorro, debió tener el sagrado gusto de invitarnos a ser los padrinos de Julián Mauricio, a lo cual aceptamos con un rotundo sí.
Luego usted conoció de las cosas que acontecieron. Igual pasó con Luz Elena y Fernando Antonio, pequeños problemillas que se pernearon en nuestras conflictivas vidas.
La verdad tengo inmensos respetos por todos, Margarita María una amiga más para mi madre, igual que María Eugenia y Alba Marina. Hacia María Tereza guardo los mismos respetos e iguales admiraciones. No puedo decir lo mismo de Fernando Antonio, quien ofendió con su proceder mis más nobles principios de la sangre.
Frente a mi hermano Luis Evelio, mi mayor respeto sin descartar sus actitudes frente a las bebidas. Pero en vista de sus necesidades, a veces me inclino más por compartir un poco de tiempo con ellos, por que creo sentir que son los más olvidados por nosotros. Por eso, aunque merecidas estas objeciones, he tratado de compartir más tiempo con ellos cuando dispongo del mismo.
No ha existido ningún problema, ni con usted, ni contra los suyos. Jairo y los niños merecen para mí, mis mayores respetos. Es la limitación del tiempo, la que nos crea conflictos ó pequeñas distancias.
Como usted sabe muy bien, nunca he sido de vida bohemia y por eso los licores nunca me apasionan, quizás por eso no me motive a estar aquella noche, que ustedes cariñosamente nos invitaron. Peo habrán de venir otros momentos, donde la vida reúna nuestras diferencias y podamos darle mayor claridad a nuestras negligentes diferencias.
Ojala fuésemos una familia diferente, pero tenemos que aceptar lo que acontece sin darle rienda suelta a los reproches. Pero esto es más que dificultoso.
Quisiera limar con usted alguna diferencia si han existido. El mejor de los deseos para todos los suyos. Un abrazo cálido desde las fronteras del tiempo. Les respetaré por siempre.
Posdata les envío unos escritos sobre la vida del abuelo, que es igual que la vida de mi padre. Al fin somos las mismas sangres corriendo entre diferentes arterias…..