A MI ADORADO: ANDRES BUSTAMENTE.
No ha podido el olvido sacarte de mis pensamientos
Donde anidaron felices todos tus recuerdos.
Aunque las fronteras del tiempo separan hoy nuestros días,
Nadie podrá separarte de la cercanía cálida de mi alma.
Pido al Dios de los cielos con todas mis plegarias.
Para que ausente de ti las soledades.
Y LLEGUE A TU CORAZÓN LA FORTALEZA
NECESARIA PARA ENFRENTAR TUS DIAS.
Quiero que en cada mañana, en cada instante de tu vida,
Sobre cada muro que separa nuestros mundos,
Lleguen las vibraciones necesarias
Para que sientas que detrás de tu encierro,
Existen personas que vibramos con todas tus cosas,
Que vibramos con tu silencio y soñamos con tu libertad.
No somos nadie para reprochar tus actos.
Piensa que la vida te da nuevas oportunidades.
Y SABRAS APROVECHAR TODOS TUS MOMENTOS.
Es tan fuerte tu encierro tanto para el que parte como para el que se queda.
Es tan fuerte tu dolor como el de todos los seres que te amamos.
Tantos tours que pasamos rodeados de risas y alegrías.
Recuerdos que estarán en mí hasta el final de mis días.
Pero quiero que sepas amigo mío, compañero querido.
Que siempre estás unido a todos mis recuerdos.
Y mi mayor felicidad será el día que podamos vernos.
Para compartir felices tú anhelada libertad.
Piensa en tus hijos, en tu esposa.
Que soportarán tus tristezas
Y crearan la fuerza necesaria
Para recortar tus días.
Si una vez actuaste mal no te juzgamos.
Podré decirte que no existen los reproches,
Por que quien ama perdona,
Quien ama espera,
Quien ama sueña con tu regreso
Quien ama quiere que llegues,
AL LUGAR DONDE NUNCA DEBISTE
HABER PARTIDO.
Te amamos con las fuerzas de los mares
Que cubren una a una las aguas del infinito.