
La noche va cayendo y con ella el triste ocaso de un ayer...
Lágrimas que corren como gruesas gotas de sangre,
largas noches en vela esperando el encuentro usual de cada día,
y saber que la tan ansiada llegada nunca llegará.
La puerta cerrada continua,
yo con el corazón amante esperando así tu entrada triunfal,
sabiendome desvelada, con el rimel corrido,
mi cara totalmente devastada por la ausencia de tu amor,
sin embargo aún con todo yo ansío
llegues a entrar por esa puerta mi gran amor.
No puedo creer que me hayas dejado,
no puedo soportar tan terrible traición,
engañaste mi corazón tierno y confiado,
haciendolo añicos sin compasión.
Mi corazón a quedado sin querer volverse a enamorar,
y es que áquel ingrato nunca supo darme
lo que yo con tanto amor le entregué,
la fiel inocencia del placer,
de saberme completamente suya por primera vez.
La noche cae y yo sigo esperando a mi fiel amor,
áquel amor que un día quizo
entrar a mi vida para destruirla solo por diversión,
áquel amor que se llevo con él,
el triste ocaso de un gran amor....
Escrito por: Su Servidora S.J (sin dedicación para nadie)