Aunque tus ojos sean tinieblas para mis gemidos,
y tus labios temblorosos
el calmante lujurioso,
para mi sed.
yo seré el sendero luminoso
por donde pasar tu lengua
húmeda caliente y traviesa,
jugando al juego del amor.
arrancandonos el uno al otro
gemidos de placer.
beberemos ebrios de sexo
de la lava ardiente de nuestro deseo
hasta caer vencidos en brazos del orgasmo
mas gozoso y mas sincero.
retorciendonos por el extasis mas generoso
que nuestros cuerpos nos dieron.
sin mentiras,sin control y sin medidas
hasta chocar con el muro silencioso
y sombrío que jamás
¡ nuestras almas escondieron... !