Ramas caídas, raíces negras,
sombras espeluznantes,
esconden mi alma.
Oscuridad infinita,
llanto insaciable que no calla.
¿Cómo dejas que esto pase?
Hojas sueltas, flores marchitas,
me marcas a mi,
llena de heridas.
Profundas cicatrices que no cierran,
¡Maldita! ¿Cómo quieres que reaccione?
Sonrisas falsas, miradas sin objeto,
sin metas que alcanzar,
palabras que nunca dicen nada,
promesas sin fin, que solo juran
almas vacias. Nada tienen,
nada tendrán.
Te pregunto así sin más,
¿Cómo y cuándo terminará?
La gente está vacía,
es la ausencia de la motivación
en sus ojos negros,
sumergidos en la oscuridad.
El frío de sus corazones en si,
a ellos mismos les da pena.
Y sin más me iré yo
al mundo donde conocí algo insólito,
los sueños que son más profundos
que la soledad, ahí prefiero escapar,
más ya no despertar nunca.