Cuando yo miro una foto que fué tomada en el jardín de una casa, tengo muchos recuerdos.
Era en primavera y yo estudiaba en otra ciudad. Estaba sin mis padres y sin mis hermanos pero tenía la compañía de Tanya, mi enamorada.
Yo la tenía en mis brazos en medio del jardín donde había un árbol grande y robusto.
Nuestros rostros tenían una expresión de felicidad. La primavera había comenzado y había flores blancas sobre las ramas de los árboles.
No lejos de la cerca, unos arbustos y unas flores silvestres y amarillas hacían un contraste con las flores rojas que habían sido plantadas por Natasha, la mejor amiga de Tanya.
Una parte del jardín era un huerto, pues unos árboles frutales crecían y daban manzanas y albaricoques en verano.
Natasha tenía mucho trabajo en el jardín cada estación del año pero ella los hacía con gusto.
Ciertas cosas cambian tanto como las cuatro estaciones del año, pero mi amor por Tanya no ha cambiado, aunque ella no está más conmigo.