
Te veo ahí,
tranquila y ha la vez dominante,
esperando el momento oportuno,
soñadora, distante,
capaz de conducir la mente,
llegas hasta mi, y con un suspiro vacilante,
te llevas mi alma,
me atrapaste, doncella de la noche,
me aterra pensar que estoy en tus manos,
me acaricias, me sofocas con tus besos pasionales,
balbuceo un detente,
pero no puedo competir contra este sentimiento de tenerte.
Generas calor en todo mi cuerpo,
me excita el olor de tu piel con la mia,
me lamento pero sigo,
no puedo detenerme ahora,
transpiro, gimo en el placer de un: TE QUIERO,
me vuelves loca de deseo,
si pudiera detenerme, si pudiera decir NO!!
pero no puedo, ¡NO QUIERO!
te deseo tanto como tu a mi,
me aferro a tu piel, te siento tan mía,
mi amada princesa, mi fiel golondrina,
andante del tiempo, gaviota de día,
te siento y rozo tu piel,
no quiero hacerte daño,
quiero hacerte MUJER.
Sencilla y ha la vez irresistible,
coqueta, me traspasas con la mirada,
sedienta de mi cuerpo como ave rapaz,
se encienden nuestros cuerpos al empezarnos ha amar,
sincera me dices...NO PARES YA!!
se funde mi piel con tu piel,
nuestros labios unidos, queriendonos comer,
tan solo se escuchan susurros de placer.
Palabras que solo los amantes logran escuchar,
cuando al hacer el amor nos provoca estar,
unidas, fundidas las pieles transpiran,
extasiada, cobijada por mis brazos y piernas,
me dices soltando un suspiro...TE QUIERO, SIII TE QUIERO.
Después cansada, alegre me miras,
al terminar sofocadas sobre aquella cama,
testigo de nuestro encuentro de amor,
sabiendo que para siempre estaremos unidas TU Y YO.
S.J