Recostada en el campo donde vivo,
perdiendo la mirada en ese cielo,
ahí donde las aves son libres,
y extienden sus alas.
Soñando despierta que todas
las nubes me pertenecen,
en ellas hay algo de mi,
que no conozco.
Es tan solo un sueño,
o quizás el estar inconciente
contemplando fijamente el sol,
me quedé sin razón.
Mis manos se alzan,
y dibujan en ese fondo azul,
agregan vida a ese cielo,
nuevas aves se despliegan.
mis ojos sienten ya un gran peso,
y se cierran, bostezo,
y mi obra cobra sentido.
El cielo es todo un arco iris,
el canto de las aves me mece,
junto con la brisa, que me lleva,
y encuentro algo más.
Un beso me despierta,
un beso que significa más que todo
lo visto, porque esta pertenece
a mi dulce realidad.