Lás lágrimas comienzan a caer,
son los recuerdos,
mis manos se cierran,
sosteniendo el vacío.
No hay razón para calmar
este llanto, desconozco
el verdadero motivo,
pero es mucho dolor,
y es incontenible.
El aire se escapa,
no puedo respirar,
mi corazón agoniza.
Todo se me vuelve oscuro,
porque me doy cuenta,
de todo lo que me falta
descubrir y sigo aqui.
Llorando por algo del pasado,
desperdiciando el presente,
sin pensar en el futuro.
La música a todo volumen,
nadie sabrá que lloro,
mi imagen de chica fuerte
se caería conmigo.
Abajo todo se ve tan solitario,
sobre este puente decido
entre vivir o morir.
Las aguas de ese río
parecen furiosas, deseosas
por devorarme y perderme
entre la tormenta,
ansiosas de sumergirme
en sus remolinos.
La cinta del vestido que traigo,
alguien lo sostiene,
y no logro moverme,
no puedo ver, ni oir.
Cierro mis ojos,
inconciente, llorando,
luchando por respirar,
por cambiar esos recuerdos.
¿Por Qué me lastima
si en ellos hubo risas?
Preguntas de las cuales se la respuesta,
nadie podrá ver alguna vez
cuánto sufrimiento lleva mi alma.
Está censurado a los ojos
de la gente hipócrita,
y a todos, porque a pesar de aparentar
ser fuerte, algo los confunde,
y no sabrán que sucede
antes de que yo muera.
Las horas pasan y las dudas
son mis cómplices,
en la comisura de mis labios
se esconde una sonrisa,
y se la dedico a aquellos que amo,
se que el sentimiento es mutuo.