Lei esta hermosa historia que quiero compartir con ustedes.
Habia un hombre muy rico que tenia un hijo varon quien era todo su orgullo. El hombre era un gran coleccionista de arte, y poseia las pinturas mas famosas de los grandes pintores como DaVince, Rafael y otros. Todos los dias, padre e hijo se sentaban a contemplar aquellas pinturas que eran el orgullo del hombre.
Un dia, el hijo fue llamado a la guerra. Meses despues, murio en medio del combate. El padre se sintio desesperando al saber que su hijo habia muerto y no volveria nunca mas a casa.
Una noche de navidad, mientras el padre estaba solo llego un joven a su casa. El joven le dijo.
-Senor usted no me conoce, yo fui un gran amigo de su hijo, su hijo murio para salvarme la vida en combate, ese dia de su muerte el salvo a muchos amigos, entre ellos a mi, por eso, yo he venido a traerle este humilde regalo.
-que es? pregunto asombrado el padre.
el muchacho le entrego un paquete.
-vera senor, yo no soy un gran pintor, tan solo soy un afficionado mas dias antes de morir yo le pinte y bueno quisiera traerle este regalo.
el hombre se quedo atonito contemplando aquel cuadro que el chico habia pintado de su hijo. Las lagrimas rodaron por sus ojos al ver de nuevo la foto de su hijo tal y como el lo recordaba antes de partir a la guerra.
-cuanto quieres por la foto muchacho?
-nada senor, ningun dinero del mundo podria pagar lo que su hijo hizo por mi al salvar mi vida.
El hombre abrazo al muchacho, a partir de ese momento coloco la foto de su hijo en la chimenea.
Pasaron los anos y el hombre murio, como no tenia herederos sus pinturas serian subastadas. De todas partes vinieron gente importante, todos conocian los gustos de aquel hombre y sabian que poseia las mejores pinturas del mundo. Importantes ejecutivos llegaron a la subasta desde muy temprano a comprar aquellas maravillosas obras.
El subastador saco primero la pintura de la foto del hijo.
-Vamos a ver quien da algo por esta pintura? grito el subastador.
los grandes empresarios que estaban alli por las pinturas de valor comenzaron a inquietarse.
-vamos que no queremos ver esa pintura- dijo uno- lo que queremos es las pinturas que si valen, no esa caricatura de basura...
el subastador sin hacer caso omiso siguio gritando...
-quien da algo por la pintura del hijo? quien quien?
de repente, un anciano que estaba alli dijo.
-yo, yo doy $10
10 era lo unico que aquel hombre tenia...el subastador volvio a gritar...
-10 10 quien da mas? alguien ofrece 20? 30?
la gente siguio protestando...
-no nos interesa el hijo, nos interesa las obras de arte mas costosas...
entonces el subastador dijo..
-muy bien la pintura del hijo va al senor de 10 ...
luego el subastador anadio.
-senoras y senores la subasta ha terminado, buenas tardes...
-pero como? gritaba la gente sin entender- como es posible si aun no se ha comenzado?
a lo que el subastador anadio.
-cuando empece la subasta el abogado del dueno de estas obras de arte me hablo del testamento, el hombre dijo bien claro en su testamento que aquel que comprara la pintura de su hijo seria quien recibiria todas las posesiones que el tenia, en otras palabras, este senor quien ha pagado 10 dolares por la pintura, es ahora el nuevo millonario y dueno absoluto de todo cuanto el senor Almentares dejo en vida.
Muchas veces despreciamos algo porque nos parece "demasiado simple o falto de valor", sin embargo, olvidamos que ante los ojos de Dios todos valemos mucho.
Cuando queremos un mueble, un auto, una casa vamos y lo compramos si tenemos el dinero. Lo unico que nunca podremos comprar con dinero es amor y amistad. Los sentimientos no tienen precio, por eso, a veces las cosas mas simples son las que realmente cuentan. Aprendamos a valorar mas las cosas simples de la vida como la mayor de nuestras riquezas.