Hoy en día como se pierden,
Los principios y valores, se pueden
Observar que lo inmoral se revierte
A lo moral, que ironía insolente.
Me dolió hasta lo más profundo del alma;
Ver tanta ignorancia, de personas que no valora,
Aquellas cualidades y virtudes
Que embellecen los corazones.
Solo suelen apreciarse el exterior
De los individuos, dejando el interior
Aun lado, como algo inservible,
Sabiendo que es lo más perdurable.
Algunos se excusan diciendo
Que si actúan así, es motivo
De una niñez carente de valores
¿Acaso no somos arquitectos de nuestro propio destino?
Con que facilidad se atribuyen
Ser dueño de este mundo y deshacen;
A su conveniencia, lo que se edifico
Con años de dedicación y esfuerzo.
Como dicen amar a sus parejas
Cuando ni siquiera respetan aquellas
Confesiones que un día el corazón declaro;
Con sinceridad ¿dónde queda la integridad en esto?
Parece que hoy, ya no importa las letras
De las canciones, solo que tenga indecorosas
Formas y expresiones, “dizque” la nueva moda;
Se olvidan de quién emanaron, solo buscan dinero y fama.
El egocentrismo cada vez se apodera
De la juventud, porque abren la puerta
Al devorador y se alejan de su Creador;
Culpando a Dios de todo, con mucho rencor.
Así como estas, hay muchas verdades que se las
Encapulla, y se evita hablar de ellas;
Quizás por temor a ser rechazados en la sociedad;
Hoy es el momento de levantarse y afrontar con unidad.
Levanto las maños al cielo
En signo de humildad y agradecimiento
A Dios, por aquellas enseñanzas aprendidas
En mi niñez, que fueron bien cultivadas.