MADRE:
Dame las bases para ser persona de bien
con ellas tendré las mejores herramientas
para habrirme entre los batallares de la vida.
Dame madre todo lo que fortalezca mis enseñanzas
que con éstas armas aprenderé a forjar mi futuro.
Enséñame madre el valor de un castigo.
El valor de un regaño.
El valor de una sonrisa.
El valor de una caricia.
El valor de una lágrima.
El valor de un abrazo.
El valor de un consejo.
Y lo mejor el valor de un ejemplo.
No me des la libertad que no necesito.
No me des todo lo que te pido.
No me des más de lo que necesito.
Mírame con la alegría del que llega
al lugar que es bien recibido;
YO te miraré madre,
con los ojos de mi alma,
desde éste corazón
que inició por tí y dentro de de tí,
sus primeros y únicos latidos.
Te amo.