Cómo,admiraba tu lucha;
Por mi amor, pero me apenaba;
No poder corresponderte,
Ya que recién empezaba a conocerte.
No supe en que momento;
Alcanzaste un lugarcito
De mi corazón y me envolviste;
Con tu encanto, mi pretendiente.
Largas horas de conversación
Alimentaban esta relación;
Como grandes amigos
E inseparables enamorados.
Momentos inolvidables
Con sentimientos leales;
Que a lo lejos susurraban
Sublimes cánticos, que nos enamoraban.
Como aquel canario que busca refugio,
Así rebuscaba mi alma tu cobijo;
Como la miel dulce manjar;
Tus besos suaves pecíolos, me hacían suspirar.
¡Ya basta! Los versos de poeta,
Si lo que vengo a decir, es que está;
Ya no es mi realidad, solo un recuerdo
Que me ahoga en un mar de llanto.
Y que él ya no esta a mi lado,
Sino lejos de aquí, hasta el otro océano;
Pero mi corazón no deja de latir por aquel tontito,
Y solo espero, algún día de nuevo encontrarlo.
Aunque no entienda el porqué
De su distancia y aislamiento sé;
Que solo queda esperar, el momento
En que todo pueda ser revelado.
Intrigada y desconcertada paso,
Largas horas pensando
Si la falla fue mía, que malestar;
Pero la inmensa Paz de Dios me hace descansar.
Y en todas mis oraciones, está su nombre;
Mi petición a Dios, es que guíe y guarde
Su vida, y que si me da la oportunidad
De volverlo a ver, me llenaría de felicidad.