En el pueblo de Nazaret existió
Una bella mujer, llamada María
A la que Dios eligió
Para ser la madre del gran Mesías.
Cuando el ángel Gabriel visita a María
Y le dice que Dios la eligió
Ella se asombró y ese día
Con humildad y reverencia se sometió.
Mujer humilde y sin prejuicio
Temerosa de la palabra de Dios;
Abnegada a dejar a su hijo
Y cumplir la profecía del Salvador.
Dios bendice a María y José
En su unión matrimonial;
Juntos esperan la llegada de
Jesús, hijo del padre celestial.
Unos emocionados,
Por la llegada del gran Mesías;
Otros angustiados
Al temor de perder soberanías.
Una estrella brillante anuncia
El nacimiento de Jesús, a los
Que muchos buscan guía
Para llegar al lugar y adorarlo.
En un establo lleno de animales
Nace Jesús, acostado en un pesebre;
Al lado de sus padres y amistades
Que con ternura contemplan su llegada.
Regocijo, alegría y esperanza
Es lo que anunciaba, la llegada
Del Salvador, templanza
Y fidelidad al padre le expresaba.
A muchas culturas y generaciones
Se transmite esta autentica historia;
Perpetuada en nuestros corazones
Como un símbolo de amor para toda la vida.
Celebremos estas fiestas con prudencia
No olvidando que el invitado
Especial es Jesucristo, nuestra guía
Y fiel amigo de toda la vida.