El discipulo llego enojado ante el maestro chino.
-Que te pasa hijo mio?- le pregunto el maestro.
-Es que me enoje con mi mejor amigo porque me ha dicho cosas que no me han parecido bien y....
-y que paso hijo mio?
-pues que le dije cosas feas, cosas que en verdad no sentia pero me hizo enojar y se las dije.
-como que cosas dijistes?
-pues que no queria verle nunca mas, que lo odiaba, que se fuera de mi lado y que no volviera a buscarme, que ya no le apreciaba etc, y bueno, es muy terco, despues lo llame para pedirle disculpas y me ha dicho que no puede perdonarme mas y que nuestra amistad se ha acabado.
El maestro se quedo pensativo.
-pero si el es mi amigo y me quiere me perdonara verdad maestro? si el en verdad es mi amigo vendra a buscarme y todo sera como antes?.
el maestro lo miro y le dijo.
-sigueme hijo mio.
lo llevo hacia una habitacion donde habia un enorme jarron chino de porcelana, era un jarron muy fino. El maestro le dijo.
-ves este jarron hijo, este jarron tiene un gran valor monetario y sentimental para mi, sin embargo, mira.....puff y lo lanzo al piso rompiendolo en mil pedazos....
-pero maestro si ese jarron vale tanto para usted por que lo ha roto?
-no valia asi para ti tu amigo? con tus palabras hirientes hicistes lo mismo que yo he echo con mi jarron, ahora bien, ayudame, ven hijo vamos a pegar los pedazos del jarron que he roto....
el joven se sento junto al maestro y pegaron poco a poco los pedazos, sin embargo, pese a que lo pegaron el jarron ya no era igual: estaba lleno de grietas y aun faltan pedazos que no aparecian pues se habian astillado mucho...
-ves hijo mio- dijo el maestro- igual que le sucede a este jarron sucede con las relaciones entre las personas, no importa cuanto te quieran, cuanto te valoren, cuanto te aprecien, si tu con tus palabras y tus acciones rompes la relacion, entonces hijo mio, cuando trates de pegar los pedazos rotos no podras, siempre quedaran huellas, siempre quedaran grietas y ya nunca nada sera lo mismo.
La amistad y el amor son sentimientos de gran valor para el ser humano. Cuando queremos a una persona, cuando amamos a una persona, le entregamos todo nuestro corazon, nuestra alma, y si esa persona traiciona nuestra confianza, si con sus acciones hiere dia a dia nuestros sentimientos, tarde o temprano, nos sucede como el cuento del jarron chino que nos rompemos de tal manera que ni aun uniendo los pedazos podriamos volver a ser igual.
Por eso, cuidemos nuestras relaciones ya sea de amor o de amistad para que nunca se rompan, porque una vez rotas sucedera igual que el jarron: dejaran grietas tan profunda que no podran jamas volver a componerse.
Dios les bendiga.