Beatriz miro el reloj despertador y se levanto de un salto.
-Dios mio las 9 am y todavia tengo que llevar a Marcus a la escuela y a Peter a la guarderia. Como me ha pasado esto que me quede dormida?. Ya el bus de la escuela se fue, oh Dios...
Apurada corrio a ducharse, levantar los ninos y prepararlos para el nuevo dia. Salieron rumbo a la escuela de Marcus que quedaba un poco alejada de la casa. Como era tarde ya, Beatriz hizo caso omiso a los consejos recibidos y se fue por un camino mas facil que ella conocia, una carretera desierta pero que la llevaba mas rapido a la escuela de su hijo.
-Tengo que cortar camino- se dijo a si misma y siguio...pero minutos despues, en medio de la carretera desierta, la goma de su auto se desinflo.
-Oh no- dijo entre sollozos de desesperacion al ver la goma del auto rota- y ahora que hago?.
Miro a su alrededor, solo se veian arboles y grandes pinos, no habia ni siquiera un ruido de auto y para llegar a la carretera principal faltaba mucho aun. Triste y desesperada trato de arreglarlo por su cuenta, cuando de repente.....
-Oh no, esto no puede ser!.
Habia comenzado a nevar de improviso, por la radio del auto se escucho la noticia de alarma: Se avecina una tormenta de nieve- dijo la locutora y Beatriz palidecio de terror...
Ella sabia que si eso pasaba moririan los 3, pues en medio de aquella carretera desierta, sin abrigos suficientes, en poco tiempo moririan. El terror se apodero de ella, y lo unico que pudo pensar como madre al fin era abrazar a sus hijos, para darles todo el calor que su cuerpo pudiera emitir y al menos asi si ella moria quizas ellos pudieran sobrevivir...se entro al auto y abrazo a sus dos hijos con todas sus fuerzas, cubriendolos con sus brazos....Cerro los ojos...el recuerdo de su abuela vino a su mente cuando un dia le dijo.
-Hijita los Angeles existen, cuando un dia te encuentres en medio de un peligro solo llamalos, di auxilio y veras como sucedera un milagro....
entonces en voz baja Beatriz dijo:
-auxiliame angel de mi guarda, auxiliame por favor, no permitas que mis hijos mueran de frio aqui....
El sonido de la sirena la hizo mirar y alli estaba un carro patrulla. Era un policia alto y delgado, de cabello negro y grandes ojos verdes. El hombre toco al cristal de la ventanilla.
-Senora venga salga que la ayudo, no pueden quedarse aqui, se avecina una tormenta vamos....
Beatriz y sus hijos montaron en el auto patrulla que salio a toda velocidad hasta la casa. Por el camino el policia apenas hablo, mas Beatriz pudo leer en su placa que se llamaba Stevan Howard. Cuando llegaron a la puerta del edificio donde ella vivia, Beatriz y sus hijos se bajaron del auto. Ella se volteo para agradecerle pero el auto patrulla ya no estaba....Beatriz no podia entender como se habia ido tan rapido, cuando ella vive en un edificio que esta en el centro de la calle, osea que ella por logica hubiera podido ver el auto, mas misteriosamente el auto patrulla no estaba mas...
Dias despues, Beatriz decidio que era hora de agradecerle personalmente al policia que la habia salvado de una muerte segura. Ella no tenia mas datos que su nombre y recordaba que su patrulla era la 98, pues habia visto el numero en grande en la patrulla. Decidida se dirigio hacia la comisaria de policia y pidio hablar con el teniente de guardia, queria contarle la hazana del policia para que le dieran un reconocimiento por su labor.
El teniente Cox la recibio con una sonrisa.
-En que puedo servirle senora?
Beatriz le conto lo que habia sucedido, el teniente la miraba con asombro como si no le creyera.
-Y digame senora es esto una broma?
Beatriz palidecio.
-Broma? por supuesto que no teniente, yo no juego con estas cosas- dijo algo molesta.
-Senora espere un momento- dijo el teniente y se levanto, fue hacia un gavetero y saco un expediente. Lo puso delante de Beatriz y le mostro la foto.
-Digame senora es este el oficial que le salvo la vida el martes pasado?
Beatriz reconocio al policia de inmediato.
-Si teniente, es el, gracias a el mis hijos y yo aun estamos vivos.
El teniente la miro sorprendido, luego moviendo la cabeza con pesar le dijo.
-senora lo siento pero eso que usted me dice es imposible, el oficial Howard no pudo haberle salvado la vida el martes pasado, es imposible.
-teniente yo no estoy loca, soy una mujer de 34 anos de edad, no soy una nina para venir aqui a hacer una broma, por quien me toma usted?
El teniente la miro.
-senora, no puedo creerle por una sencilla razon: el oficial Howard esta muerto, el murio hace mas de dos semanas, y precisamente murio en esa misma carretera tratando de rescatar una familia que se habian perdido en una tormenta de nieve, por eso es que, el oficial Howard no pudo haber sido quien le salvara la vida a usted y a sus hijos.
Beatriz lo miro con los ojos llenos de lagrimas.
-Sabe teniente- le dijo entre sollozos- mi abuela tenia razon los milagros existen, los Angeles existen, solo hay que llamarlos cuando mas le necesitamos....
Y con mucho pesar se marcho de alli....